Scorpion flie

Una mosca escorpión, que me recuerda el aniversario de Chernóbil (la ciudad de Chernóbil fue evacuada el 27 de abril de 1986, un día después del accidente nuclear sucedido en la central nuclear Vladímir Ilich Lenin, a 3 km de la ciudad de Prípiat, actual Ucrania). En este caso, la pequeña mosca tiene algo parecido a un agijón, aunque en realidad no lo es. Así que debe de mantener a sus posibles enemigos lejos.

Chernobil nos lo han vendido como una gran mentira. Deleznable porque creen que tragamos. La energía nuclear no es una caja de Pandora, sino que esta ya se ha abierto y la panoplia de sus terrorificos efectos campan ya por toda Europa y parte de Asia.

Hay muertos, y hay cadaveres vivientes que siguen andando y tragando radiación, muchos niños que tienen un futuro negro.

Si todos nos pusieramos a protestar, esas plantas de muerte se cerrarían y otras de energías renovables y limpias ocuparían su lugar.

No pensamos en nuestros hijos.

¡Y nosotros tan contentos!

© abril 2006Ricard de la Casa Pérez

Puede verla también en mi galería de FLICKR.

¡Viva la República!

Hoy se cumple 75 años de la instauración de la segunda república. Setenta y cinco años de un nuevo intento de modernizar esa España pobre y atrasada. Quince lustros ya de conseguir un país más justo y democrático.

Algunos desalmados abortaron ese intento de la mano de unos militares ansiosos de poder. El resultado fue un millón de muertos, una España más triste, confusa, pobre, injusta y sin libertad, pero sobre todo con una herencia de un millón de muertos, un herencia de la que, aún hoy, todos somos deudores.

Además hubo gente que tuvo que huir, gente desplazada, gente encarcelada, gente herida… ¿Fue un precio demasiado alto por obtener la II República?

Yo creo que el precio aunque fuera la de un solo muerto, ya es demasiado caro. Aún así me declaro profundamente republicano, y creo que aquella republica fue un soplo de aire fresco en el enrarecido panorama social, cultural y político de aquella época. España estaba demasiado maltratada, esquilmada, demasiado inculturalizada como para que se aprovechara aquel fantástico impulso. Aún así se hizo mucho y bien, aunque se cometieron errores, algo consustativo con la naturaleza humana.

Ha costando muchos años volver a coger el tren de la modernidad. Hoy no somos ya una república, aunque muchos la echamos de menos.

No, no quiero echar al rey, al que hay que agradecer su apoyo en momentos difíciles, pero no estoy de acuerdo en que seamos una Monarquía, por muy democrática que sea, no estoy de acuerdo en que un español, sea quien sea, represente a mi país, sólo por derecho de nacimiento. Es un sistema obsoleto, caduco y antidemocrático de gobierno que debe acabar en un futuro no muy lejano. Quizá no ahora mismo, pero desde luego Felipe de Borbón y Grecia, cuando suceda a su padre, debería trabajar para devolver a los españoles todos sus derechos, incluido la posibilidad de ser presidente del país a cualquier español.

Han pasado 75 años en el que nuestros bisabuelos, abuelos y padres se levantaron contra un estado de cosas deplorable. Hoy es momento para recordarlos, para honorar su valentía y determinación. Es un momento para levantar la voz y gritar con todas nuestras fuerzas:

¡Viva la república!