Amanecer en Asland

Pasaban unos minutos de las 7 de la mañana (sí, lo sé, tengo que poner en hora la Canon). Esperaba el siguiente tren en dirección a Barcelona (en concreto el cercanías con destino a la estación de Francia). Quería que la línea de luz de los faros de los coches tuviera aún más realce con las ventanillas del tren. Cuando lo oí salir del túnel solo tuve que apretar el disparador y dejar que los segundos (20) transcurrieran placidamente (es un decir, hacía un frío de mil diablos y acabé con las manos heladas).

De madrugada esos feos edificios, grises y extraños adquieren una patina casi mágica. La luz artificial los dota de una proyección que los traslada, dentro de mi mente, hacia un futuro de ciencia ficción.

© Ricard de la Casa – marzo 2016

Puede verla en grande si pincha en este enlace: FLICKR