Fuente

Modesta, toda gris y a la altura del suelo, era casi invisible a los ojos. Sin las manzanas habría pasado inadvertida.

Casi.

Sin embargo, era la fiesta de la manzana en Mirepoix y los organizadores decidieron, como cada año, vestir el pueblo de rojos, verdes y amarillos.

Me encantan las fuentes. Un humilde caño de agua convertido en arte.

Ya no quedan tantas, son vestigios de otros tiempos. Esa idea conecta sutilmente con estos días, donde el peso de los recuerdos de pasadas fiestas, resuenan en mi memoria como si fuera ayer. El sabor es agridulce claro, no creo que ningún adulto pueda escapar a esa sensación. Así que, como no puedes evadirte, quizá convenga más adaptarse como hace el junco, dejarse mecer por el vendaval y aprovechar las cosas buenas que tiene.

¡Disfruten!

© Ricard de la Casa – texto e imagen diciembre 2019.

Si lo desea puede verla en grande en mi galería de FLICKR.

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out /  Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out /  Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out /  Canvia )

S'està connectant a %s